Archive for the ‘Diario de un escritor’ Category

Resultado del primer Improtext en vivo

febrero 6, 2010

Ya ocurrió! El primer Improtext tuvo lugar en la Fragua (Cornellá) y no estuvo mal. Traía yo un día de perros, bajo bajo, de ánimo muy gastado por circunstancias de la vida. En esa situación no es fácil fluir con la música, porque te sientes muy atenazado. Sin embargo nos pusimos a ello, primero un largo calentamiento, luego el texto. Teníamos poco público, primero solo una pareja, luego dos, luego tres y los camareros. No me importa mucho eso, porque aunque solo fuera uno, si el texto que escribo es bueno, vale la pena.

Teniendo en cuenta, digo, mi estado de ánimo, creo que hice un buen trabajo. Por lo menos no me bloqueé y pude ver que delante del arte también hay oficio. Angel arrancó con buenas notas, rascaba la guitarra y sentí ubicarme en la sala: la Fragua. De ahí al duro metal que un herrero trabajaba. El duro metal, claro, era mi ánimo. El martillo, el teclado.

Al final de la improvisación, que duró como una hora, recibí buenos comentarios. Quería saber cómo se vivía desde el lado del lector. La fórmula parece buena, el ritmo de mi escritura adecuado y sé que con un poquito más de relajo, la magia se presenta en el acto. Siento que es un buen proyecto, que puede llevar lejos, como mínimo en la experiencia de escribir en vivo.

En el proceso trato de incluir al lector, al publico. Como la empatía la tenía bajo cero costó un poquito y tuve, a veces, que tirar del intelecto. Pero no estoy descontento y aunque no enmarcaría este texto, aquí lo presento:

(nota: publicaré próximament un video con la musica también, pero para hacerse una idea el texto se proyecta en una pantalla lo más despejada posible, y el músico con su guitarra y yo con el portátil ocupamos los lados del escenario)

PRÓLOGO

A toda mañana –despertar de la luz- le precede un largo instante de oscuridad.

En esta página el oscuro es blanco. Ciega a quien con el teclado intenta dar forma al humo de la Fragua.

El humo tiene esa forma esquiva, de quien no se decide a ser yo, tú, él. Algo.

Y se le permite, en el tiempo del prólogo, desanudar sus intenciones, como hacemos cuando apenas estamos despertando.

Las legañas, el abrazo demasiado apegado de las sábanas, el cuerpo un tanto atenazado por lo que se vivió en el sueño.

Pero ya la primera aurora anuncia, aquí donde se forja el hierro y se da vida a la espada, que en este concierto que ustedes dos, únicos ojos de este evento, disfrutarán por ser de este experimento las cobayas primeras.

Dice el herrero, ajustando los primeros martillazos: “No sé, pedazo de hierro duro, qué has de ser en mis manos, pero golpe a golpe (de teclado) te iré alargando, sembrando, para que al cabo de unas líneas te conviertas en el instrumento deseado.

Mis golpes, ves, son dulces, incluso musicales y si tú te dejas, si al tenaz y abrupto hierro no quieres volver, me desharé de tus durezas, de tu espanto, y así, dulcemente, como el desprendido ritmo de la guitarra, dejarás de añorar la montaña, la cueva, el pozo, donde creiste permanecer para siempre.

La sombra siempre se cierne, de la manera más inesperada. Oscuridad no le falta a la mañana, pues cada objeto, movimiento, cuerpo, arroja en sus primeras horas, su negrura alargada.

Prepárese querido público a ver fluir estas letras. Les agradezco que se multipliquen, y que lo hagan a pares. Ahora están en iguales con los señores de la barra.

Agradezco a la Fragua, arrojo tan insensato, de permitirle a un texto vivo instalarse en su yunque para ser moldeado.

Aquí finaliza el prólogo. Ya siento, gracias Angel, un cierto alivio y confieso, he de decirlo, que no tengo miedo al fracaso.

PLANTEAMIENTO

El herrero alzó el mazo –que aquí llamaremos teclado- y ajeno a los eventos que acaso, ahí fuera, estén pasando, inicia su trabajo.

El herrero tiene una hija. piensa en ella cuando golpea el teclado. Sería rudo a ojos ajenos, para él es amor dado.

Como puede ser duro y blando a la vez?, le pregunta el panadero, que junto a la ventana pasa y le ve acalorado.

Mira panadero, que mis herramientas son como tus panes –perdon llaman al teléfono-

(teléfono te imploro, estoy trabajando) (gracias)

Te decia panadero, que tu y yo somos iguales. Excepto que mi hierro está blando cuando el fuego lo abrasa y tu pan se pone duro cuando lo estás cociendo.

Al fuego el hierro se doblega, se entrega, se macera. El fuego todo lo cambia y lo transforma. Mero intermediario, el herrero, que a veces con sudor y a veces con temple la pieza crea, se interpone entre la dura roca y la blanda hoja de una espada.

El herrero también es blando y duro. Duro porque su brazo firme debe mantener, y blando porque su corazón ha de ser tierno si la pieza maestra quiere lograr.

En la fragua hay público!

Se preguntan –o quizá no- qué clase de espada se quiere fabricar. ¿Será larga –acaso aburra? ¿Será afilada y qué corta?

Esta espada, mi querido lector, está siendo escrita para alcanzarte a vos.

No es de las que hieren, ni las que sangre demandan. Es de las que disciernen lo oscuro de lo claro, la verdad de la mentira, el sueño de la vigilia, el aquí ahora del allá y el pasado.

(el silencio también es un buen aliado, el hierro que se enfría va forma tomando)

NUDO

Del puerto zarpó un barco. Un soldado viaja en la popa, al horizonte mirando. En el cinto una espada que un herrero le forjó, en la mirada limpia de duda, un destino está esperando.

Marineros en el fondo de la barca charlan. Murmullos le llegan, pero más fuerte se escuchan los saltos del agua que salpican la quilla.

‘Así se cruzan los mares’, piensa el soldado, ‘no sin apartar las aguas, no sin  temblores ni algún quebranto’

Tiene la expresión tranquila, de su misión está al tanto. Llegar i vencer al llanto, al lamento, a la queja. Ya va intuyendo la batalla que le espera.

No se forjó la espada para quebrarse a la primera. Se tomó su tiempo de viaje, de la cueva a la funda. Se tuvo que traer de lejos, de quién sabe qué montaña, a la que algun hermitaño subió sin prisa, pero sin pausa.

El fuego conoció, sintió la hoguera, que le dio la vida y el valor que lleva. Quien no quisiera una espada que abriera las brechas. Quien no querría empuñar un arma que no hace guerra, sino paz en el pecho y claridad en la cabeza.

La vida en el barco es, cuando menos, serena. Ya los marineros del fondo acabaron sus cervezas. Menos uno que aun apura, mirando de reojo al soldado, el último trago antes de la tormenta.

Un viento ligero empuja la vela, la recorre entera, la tiende y la infla. Y luego, resbalando por el mástil como una culebra, en los cabellos del soldado se cuela.

En un instante venido de quién sabe donde, una duda se acerca. Los pies del soldado cosquillea, amenaza con desplegar su presencia. La duda viene siempre a escondidas, pequeña, pero como un ratón a un elefante, el ánimo entero puede consumir.

Pero el soldado no es un elefante, no se parece porque no tiene trompa ni piernas gruesas ni pesa mil kilos. Y cuando ve la duda, que revolotea, saca la espada, apunta, y señalando con precisión de cirujano el mismo centro de su existencia le dice: “Duda, es triste tu existencia. Pues como este barco te inclinas de derecha a izquierda, y no tiene fin tu danza, y en ella te quedas. Te concedo un segundo que ya ha pasado, ahora permite, que estamos llegando.

DESENLACE

Llegando a puerto cuando la luz del día en el rostro le daba, apenas sombras distinguía en el muelle de carga.

Siluetas de armadores, acaso princesas, quien sabe si también soldados de los que no hacen la guerra.

No ve si tienen ojos, ni boca, ni labios, pero que respiran el mismo aire, que tienen los mismos órganos, emociones, memorias, es seguro.

Y desembarca y mira por un momento, con calma.

De la misma tierra somos, yo solo le di la vuelta, y de orilla a orilla este océano me devolvió a la nuestra.

Traigo esta espada para hablarles bajito, tan bajito como su pensamiento permita. Si quieren, soy un murmullo que refresca su cabeza. Quien me lee no sé qué espera, porque yo ya no espero nada ni a nadie en esta vera.

Y puesto que vinieron a recibirme, en este muelle solitario, permitan que les cuente un historia que traigo de bien lejano.

‘La historia que cuenta el soldado’

En lo alto de una montaña había un lago, un espejo para quien se asomara. Sus aguas eran tranquilas, silenciosas se diría. Apenas el rumor de una onda arrastrándose a la orilla.

El espejo devolvía con exacta justicia, lo que los viajeros ponían en su mirada serena.

Uno, con los brazos cruzados, la cabeza ladeada, vio un pez escabulliéndose hasta el fondo. Apenas un suspiro, ese pescado esquivo, que no deja de moverse ni tiene intención de quedarse en ningún sitio. Inquieto se rasca la pierna. No sabe si el pez le huye, quisiera cazarlo con una red, ponerle un cebo sabroso para que vuelva.

Pero el pez ya se ha ido, y a la velocidad de los de su especie, le miró en los ojos y se llevó consigo la impaciencia.

Al lago llegaron por sorpresa, dos pastorcillas inquietas. Al lago le entregan unas sonrisas, el lago les devuelve un saludo educado.

Se dejaron el rebaño abajo, pastando junto a unos setos. Tienen ganas de refrescarse, se desnudan y se arrojan.

el frío le da risa, a una de ellas.

La otra no se decide, y se queda quieta. Pero luego se agacha, tiende la mano y toma un sorbo del agua fresca.

El tiempo de las letras es largo y lento, el de las mentes inquietas, que ven todo rápido y la siguiente imagen ansian es veloz, no tiene compasión de los segundos y a los minutos que vuelan se entregan.

Y alguien anuncia, desde la pradera, que el día ya tuvo su vida y acaso no vuelva.

En la incertidumbre viven las palabras vivas, igual que la gente, que no hace planes, ni programa su aliento.

Pero sí saben que en cada salto de línea, de párrafo, de página, espera una nueva posibilidad de ser, de encontrar nuevas metas.

Justo ahora que estaba tomando carrera me dicen que ya llevamos una hora

¿

Igual que estas líneas, que se amontonan bajando la colina, creció la población de la fragua entre las mesas.

Dos cenaban tranquilos, el tenedor en ristre, la mirada atenta y dividida, entre el rico manjar y las letras.

Adivino no es el lago del que les hablaba, y es difícil que se inmute ante el silencio prolongado.

EPILOGO

Soy un texto vivo, que respira y siente. Ni mejor ni peor que ninguna gente.

Procuro ceñirme, cuando menos a la ortografía, y como todos los textos, tenemos páginas brillantes, otras mediocres.

Pero tenemos la suerte, las palabras que nos arriesgamos a la muerte, de que siempre hay –como mínimo- dos ojos que nos dan la vida.

Sin ti, lector de estas líneas, qué sería de mi?

yacería en el fondo de un cajón, acaso –más estrecho todavía- en un archivo de cinco bits.

Tenemos los textos vivos las mismas oportunidades que tienes tu. De tener sentido, o de aguardarlo sin fin.

Pero estoy seguro, yo que soy verbo y también adjetivo, de que ambos compartimos el destino que creamos. Que en algún salto de párrafo, en alguna vuelta de página, de pronto, sin comerlo ni beberlo, cuando acaso el tiempo creímos dado y la palabra FIN apunto estamos de encontrar al paso, de pronto digo, la magia se asoma, tímida acaso, escueta y con poca ropa, tan humilde que apenas se la nota.

Pero qué bueno que sigamos escribiéndonos, yo aquí en este marco blanco, fuente de éxitos y de quebrantos, y tú allí, en tu mente, con tu pasado, tu futuro y tu presente.

Compartiles quiero, en estas humildes frases, que al igual que un libro, todos tenemos principio, nudo y desenlace. Pero que a diferencia de los libros, y de las historias personales que como fuego se graban en las arrugas de la frente, nosotros podemos, sí podemos, reescribirnos una y otra vez, borrarnos, reiniciarnos, saltarnos acaso algún capítulo que creímos innecesario.

Yo que soy texto evito en lo posible que me ataque el corrector de estilo. Que me diga si mayúscula o MINÚSCULA, si rima o no el verso.

Tú que eres lector evita, por favor el juicio, porque todo lo que se da se recibe y solo soy un espejo.

Pero no temo eso, no temas tú. Que aquí estamos para sentir algo, para hacer música de la palabra, y del eco que te llevas adentro.

Así que este epílogo se despide, agradece la atención prestada, disculpas pido por el tiempo robado, y les anuncio que ya se acerca el final de la página.

Y ustedes, amigos, recuerden al dios Word que llevan dentro. Que siempre pueden reiniciarse y comenzar de nuevo.”

Improvisación textual

febrero 2, 2010

Recuerdo a mis lectores que el próximo viernes dia 5, en La Fragua (Cornellà) actúo con Ángel Martínez en el número ‘IMPROTEXT’.

Para mi, el objetivo es la fluidez. He notado que hay diferencia entre escribir con la cabeza y con el corazón. Con la cabeza te puedes tropezar, sobre todo si estás delante de un público. Pero con el corazón es difícil, ya que una vez me conecto con la música el agua es abundante.

En cierto modo no me gusta llamarlo improvisación. Suena a precipitado, a cualquier cosa. Es más bien una sintonía entre escritor y músico, razón por la cual sería más adecuado llamarlo ‘Concierto’. No tengo un nombre adecuado todavía para esto, pero con el tiempo y la práctica espero encontrarlo.

Mi propósito para con el público es que disfruten. Que disfruten leyendo y escuchando ‘en tiempo real’. La música de Ángel y mi escritura están consiguiendo crear una melodia ‘textual’ que me gusta mucho.

Este viernes estreno. A ver qué tal.

Escriptor busca alumna

enero 29, 2010

He vist un anunci d’una noia que buscaba un profesor d’escriptura. Li he enviat aquest email (está en catalán):

Hola, he vist el teu anunci en què buscaves un mestre d’escriptura. Doncs bé, jo en sóc un. M’agradaria organitzar un taller i reunir un grapat de gent, però també seria molt interessant ser un professor particular.
Sóc particular perquè no hi ha ningú com jo i també perquè puc tenir un sol alumne. Per exemple, tú.
Si vols ser la meva alumna, primer m’has de conèixer. Sóc el què escric. Tinc un bon llibre de contes (El tens aquí a 2 euros la descarga i aquí gratis) i una pàgina web on regalava contes a canvi de paraules. Mira’t-ho a wwww.pidemeuncuento.com.
Ara estic enllestint una bona novel.la i d’aquí uns dies faré el meu primer show d’escriptura en directe. Això vol dir que ja sóc capaç d’improvisar molt ràpidament i am seguretat. Domino la paraula escrita i ho puc demostrar en tot moment.
Hi ha tallers i tallers d’escriptura. Però en general no s’hi ensenya l’ànima, que és la que veritablement alimenta la creació. La reste són fomes, fórmules, ecuacions. Alguns les segueixen bé i esdevenen excel.lents narradors. Però la tècnica no pot determinar la novel.la. I en canvi la pot amagar.
Cal donç començar per l’ànima, la màgia ja fa la resta. Jo crec que si algú de veritat vol fer de l’escriptura el seu art, si no és només una fantasia, ho pot fer. Quants més escriptors siguem millor. El món necessita bons escriptors, autors que sàpiguen cap a on dirigeixen les seves obres. Perquè escriure per entretenir la gent, no és meu estil. Senzillament m’agradaria molt que fosis de veritat una escriptora i que puguis assolir tota la confiança de què, a més, ets única.

Deures:
Demana’t, Per què vull escriure? M’agrada el què faig? M’agrado jo? Vull ser reconeguda? Vull ser acceptada? Em preocupa ser mediocre?

No cal que m’enviis les respostes, jo ni jutjo ni corregeixo. Són per a tú. Jo me les faria si comencés a apendre a escriure.

Com a resum et diré que el més important i el primer és pendre’s seriosament.

Així, maria meva, la primera lliçó, com veus, és gratuita.
Si en vols més en parlem.
Salut!
Marc Xalabarder

Cerrado hasta diciembe

octubre 19, 2009

Me voy de viaje, a seguir creando a este Ser-escritor-creador-artesano que soy. Hasta diciembre no podré actualizar la página.

Gracias por la paciencia!

Marcos

Ask me for a short story

julio 20, 2009

By steping into english writting, I’m breaking through a mirror. I don’t have a perfect knowledge of English, but it’s just enough to communicate for me. It’s not about grammar or sintaxis or spelling. I don’t have a writting that needs to be constricted into rules and then deconstructed again by your intellect. My writting is more like a pulse of my soul. And that’s a beating, a vibration that sounds. I hope I don’t tear your ears too many times with my mistakes or lack of a huge words library. I hope I can just make me understand with you as with any other person in the world.

By this time you might have noticed that i’m writting for you. Not JUST for you, but BECAUSE of you. For me wtitting is like talking. My writting is also a call. A call for the Family out there. What family? Well, as in any other family, those people who share certain characteristics. In my case, that means love, brotherhood and self knowledge. God is a personal choice. So I will keep it for my intimacy. To this my family, those who are looking for more light in their lives and in this world, I write. I can talk to you by writting.

I like to write short stories. Or even novels. The shape isn’t very important, though. It’s a vehicle. I’m just trying to become a good manufacturer.I usually do it in Spanish or Catalan. But thanks to my English skills, I feel ready to do the same in this language. I feel confident that what I want to tell I can tell it. I’m not interested in Literature, just in Self communication -read communication between Beings. I am confident that if I need a word, there’s a dictionary, or that there’re always quick translators in internet. All i need is to make sure that the text I deliver runs exactly down the same river that drives me.

So i’m opening here and now, in this blog, the possibility that you ask me for a short story in English. Just sent me a chain of words -do as you like anyway, as you feel- and let me answer you back with a short story.

I will write you back a short story. It might be uncomplete like me. Both my writting and my Self must evolve toegether, as I do not detach one from the other. I have so much to learn, just like every one else. But what I can say for certain is that whatever I give you back carries all the love and knowledge I have to the present day.

By the way… it’s Free.

Un cuento para la calle

junio 29, 2009

He presentado una propuesta a la Generalitat de Catalunya para escribir cuentos anónimos en distintos lugares de Barcelona. Copio aquí abajo una muestra ficticia pero con un cuento escrito para la ocasión:

TAPIA

Traduzco para quien no entiende el catalán:

“La tapia en blanco:

Parado frente a la pared en blanco, el artista se esforzaba para ver con claridad un diseño, un concepto, una idea que fuera original. Pero, por desgracia, todo estaba inventado.

En su cabeza hervían las ideas, pero ninguna superaba el análisis de originalidad. Las fue descartando y, poco a poco, la mente le quedó en blanco.

Fue entonces cuando, mirándose en esta pared como en un espejo, se iluminó. “

El bautista y el profeta

junio 14, 2009

A mi buen amigo Rubén

“Eres profeta”, le dijo Rubén a Marcos nada más conocerlo. “Entonces tú debes ser bautista”,  le respondió en justa deducción.

Las dos cosas eran ciertas, ateniéndose tan solo a la breve conversación, que por la modestia y prudencia de ambos podía haber continuado así:

“El único bautista es la muerte, yo me limito a nombrar, que es lo propio de los hombres”, decía Rubén declinando toda responsabilidad.

“Pues yo, del futuro no conozco nada. Como mucho, soy capaz de ver en el pasado las señales del presente”, reflexionaba Marcos procurando ajustarse a la obviedad.

Con todo, no era extraño bautizarse ni profetizar en aquella catacumba barcelonesa, tejida de mamposteria y arcos medievales camuflada en el sótano de una anodina cocina. Seguramente se habían encontrado en aquel mismo lugar, vidas atrás, quién sabe si conspirando en la sombra contra la sombra o iniciando a los hombres en el secreto arte de la introspección. Acaso entonces también fueran profeta y bautista, aunque de manera más tradicional, y Rubén hubiera sostenido un cuenco de madera lleno de agua y Marcos apuntado una nube en el cielo antes de exclamar: “Parece que va a llover”.

Lo único cierto, eludiendo toda especulación, era que no podía existir profeta sin bautismo ni bautista sin profecía. ¿Para qué bautizar lo que no ha de Ser? ¿y cómo profetizar sin el permiso de la iniciación? Si acaso, y para evitar cualquier suspicacia, determinaron aquella misma noche que sus profesiones eran secretas y funcionaban para ellos y para nadie más.

Como buen bautista, años atrás Rubén había subido a la montaña para ayunar. En su visión había visto tres cosas: un jardín frondoso a sus espaldas, un desierto ardiente al frente y una procesión de turistas con merienda en domingo. Lo que conoció y aprendió entonces sólo lo sabe él. Pero años después le permitió reconocer y despertar a uno de sus mensajeros.

En justa correspondencia, Marcos no tardó en devolverle el favor, y en una moderna versión de escritura sagrada le dejó escrito:

“Todo en la vida es repetición y paradoja. Se repite el agua en el río y se repiten los pasos del caminante. Y, sin embargo, ambos avanzan por la tierra hacia la mar. El río también sube como el hombre a la montaña para volver a nacer y se deja transcurrir luego, en dulce o abrupto descenso, hasta el morir. Los dos ascienden al cielo y vuelta a empezar. De la misma manera, tu ayuno en la montaña no es pasado ni futuro sino eterno presente. Aquí y ahora tus paisajes te rodean: a un lado la abundancia de la tierra; al otro la árida travesía sin agua. Unos pasan de la abundancia a la miseria, otros de la pobreza a la riqueza, y sólo al asceta que se mantiene en justo equilibrio, le es dado el entendimiento de la montaña: de qué lado te inclines depende de tí.

Seis días hicieron falta para la creación, y al séptimo se retiró el creador para dar lugar a los hombres, que desde entonces se llamaron ‘domingueros’ -literalmente, los que llegan para merendar cuando todo está hecho. Sólo el asceta ha sido testigo de los días y las noches, del frío y del calor, del tiempo que necesita el alimento para brotar y de lo rápido que se consume al final.

Todo está dicho y todo está hecho. Es por eso que los bautistas se limitan a repetir la imagen del nacimiento y los profetas a recordar.”

Marcos Col. 1 Lin. 19

Por fin! Primer recopilatorio de Pidemeuncuento.com

mayo 26, 2009

portada_pideme_webPor fin sale a la venta mi primer libro recopilatorio de la web Pidemeuncuento.com.

Son un total de 99 relatos que aparecen en la web, corregidos y editados para la comodidad del lector. Lanzado a través del servicio Bubok.es, tiene un precio de 15 € (estos manes se cobran 9) pero si todo va bien intentaré editarlo más barato.

Espero que los lectores de esta web lo compren, como todos aquellos que alguna vez me hayáis pedido un cuento, pues aparecen en el libro la mayoría.

De esta manera espero empezar a ser un escritor financiado directamente por sus propios lectores.

Podéis comprarlo haciendo clic aquí.

Dos libros de cuentos nuevos y una novela en marcha!

mayo 5, 2009

Estoy sacando adelante dos recopilaciones de cuentos, una dedicada a esta página Pidemeuncuento. Mi idea es disponer de al menos tres títulos para ofrecer a mis lectores. Si me compran el libro, se lo dedico personalmente con un breve cuento.

Me gustaría sustentar mi escritura con un club fiel y creciente de lectores, establecer una relación directa entre el escritor y sus lectores y no pasar por las editoriales. Estoy madurando una idea al respecto y espero poder explicarla en breve.

Por otra parte, he vuelto a trabajar en una novela que tuve parada un tiempo. Es una gran historia y muy original. Quiero terminarla para agosto y sacar a la luz mi primera novela.

Que tengáis una buena semana.