Grano

Encerrado en su semántica como una larva cuyo destino desconoce, el grano no tendrá conciencia de su fruto hasta que el escritor no lo eclosione.

El grano espera entre paciente e inquieto su sentencia en la cabecera de la página en blanco. Como poco, sabe que contiene algo, pero no sabe si será fruto o será deshecho. Atento el grano sigue con su ojo cada línea de texto para adelantarse en lo posible a su clasificación.

¿Será un grano en el culo? ¿O será un grano de arroz?

Frente a estos interrogantes el grano todavía no sabe qué será, pero entiende que es de granos necios especular, pues hasta que no brote su esencia todo cuanto un grano debe hacer es esperar.

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: